Hasta ahora
- Mensajes sin respuestaWhatsApps, emails y llamadas a direcciones deportivas que nunca contestan.
- Ofrecer a ciegasSin saber qué posición, edad o salario busca cada club, ni si la plaza sigue abierta.
- Sin llegada al decisorLlegar a quien decide depende de contactos que no siempre tienes.
- Ruido y desconfianzaIntermediarios sin licencia saturan a los clubes y restan credibilidad a todos los agentes.


